Caminando por la Condesa se puede ver todo tipo de especímenes masculinos: desde el intelectual con saco de tweed, el comunicólogo de jeans y tenis, el mamado con tanktop que no sabemos a qué se dedica pero ahí está, el de traje y corbata que suponemos trabaja en oficina y no es Godinez, en fin hay de todo. Peeero, horror de horrores: ayer al ir por mi whisky post terapia me encontré al bushmen.
Bushmen: dícese de los especímenes masculinos con exceso de bello, ya sea facial o corporal.
El chico en cuestión era de los que tienen bello en el pecho y lo sacan a pasear como si fuera perro, ASCO. La camisa abierta casi al ombligo NO es sexy, en ningún caso, ni con pelo ni en ausencia completa de mismo.
Y entonces recordé esta película de los 80’s que vi por recomendación de una amiga (y por pinche morbosa, ¡y qué!): “Los mantenidos también lloran”, con César Bono y BlancaNieves (¡se los juro por ésta!). La escena es así: Una rubia platinada nos da la espalda mientras se quita el traje de baño y se mete a nadar. Nada y nada, boca abajo, muy feliz ella y al llegar al final de la alberca se da la vuelta y queda boca arriba… Y vemos su cabellera rubia, su cara, sus tetas (y la cicatriz de la operación que explica por qué sus tetas NO se mueven) y SANTÍSIMA agua oxigenada, es güera del oeste, porque del éste NO. BlancaNieves se carga tremendo PELUCHON NEGRO.
Y claro, en los 80’s no había tantos requerimentos de cuidado del “área chica”. Pero ahora el “area recreativa” de una niña tiene que estar bien cuidada, y en realidad todo nuestro bello corporal debe pasar por la podadora con cierta regularidad: bigote, axilas, piernas, y bikini son lo mínimo.
Pero ¿y los caballeros? No estoy hablando del pelo en el pecho que sale a pasear sin mayor impunidad, esos ya no tienen remedio. Me refiero a los osos que pasean por la ciudad sin darse cuenta de que el exceso de bellos es ASQUEROSO.
Caballeros del mundo: compren unas tijeritas y dénle mantenimiento a las siguientes áreas; nariz y orejas (no se hagan pendejos, llegados a los 40 tienen pelos hasta en el ombligo), si tienen cejas de loco Váldez mejor dénse un tiro, o recorten. La barba y el bigote son sexy, sí mucho, pero no cuando pedazos de comida se pueden quedar ahí atorados, mantengan el crecimiento bajo control por piedad. Los de pelo en el pecho, usen una camiseta bajo la camisa, eso evita que el perro salga a pasear sin permiso. Y, por último, el “area recreativa”: recorten (con cuidado eso sí, porque se están jugando el pellejo –algunos muy literalmente–) lo que esté demasiado largo, hasta puede dar el gatazo de ser más grande –el tamaño sí importa– porque ya no hay una selva cubriéndolo; no hay nada peor que buscar ruinas, sí, ruinas, bajo una selva cual sitio maya.
Y ni me vengan con que duele, no les estoy pidiendo que usen cera caliente o las pinzas; pero si alguno se anima a usarla saque fotos de sus lágrimas.





